Con más de 110 años de historia y presencia en más de 100 países, la Cámara Junior Internacional (JCI) se consolida como una de las organizaciones de liderazgo juvenil más influyentes del mundo. En el marco de su gira por América Latina, el presidente mundial de la organización, Keisuke Shimoyamada, conversó sobre el impacto del emprendimiento joven, la innovación y las oportunidades de crecimiento económico en la región.
Shimoyamada explicó que el objetivo de su gira es inspirar y conectar con líderes jóvenes comprometidos con la transformación de sus comunidades. “Lo más importante es motivar a los jóvenes a seguir transformando el mundo en el que vivimos”, afirmó.
Consultado sobre el contexto regional, destacó el papel clave que tienen los emprendedores en las economías emergentes:
“El emprendedor es la semilla de un país. Pueden generar innovación que impulse el desarrollo económico. Y si bien muchos países tienen un mercado limitado, los emprendedores pueden buscar oportunidades más allá de sus fronteras.”
Desde su visión, las ventajas logísticas, culturales y lingüísticas de América Latina representan una puerta abierta para expandirse en mercados vecinos. “La ubicación geográfica en el continente y la lengua común permiten conectar rápidamente con otros países. Eso es una gran ventaja para los negocios en la región”.
Sobre el concepto de innovación, fue claro al subrayar que no se trata únicamente de avances tecnológicos: “Innovación no significa solo tecnología. Es una nueva forma de hacer las cosas, de mejorar procesos, de agregar valor. Puede surgir en cualquier sector”.
Se refirió a casos concretos donde incluso productos tradicionales del agro están encontrando nuevas formas de posicionarse gracias al diseño, la presentación o su incorporación en nuevas categorías.
Uno de esos ejemplos es una bebida desarrollada a base de yerba mate, que encontró un nuevo formato como gin tonic, abriendo oportunidades de exportación y revalorización cultural. “Es innovación porque se resignifica un producto tradicional (en Paraguay, Argentina y Uruguay), dándole un nuevo uso y valor agregado”, expresó.
La JCI, señaló, actúa como una plataforma de empuje para este tipo de propuestas:
“Tenemos una iniciativa llamada ‘JCI en los negocios’. Solo nuestra red está presente en más de 100 países. Podemos conectar ideas locales con oportunidades internacionales.”
Pero enfatizó que ser parte de esta red no es suficiente por sí solo:
“Unirse a una organización como esta es como inscribirse a un gimnasio: no basta con estar. Hay que participar, mostrarse, generar confianza, construir relaciones”.
Antes de finalizar, compartió una última reflexión sobre el potencial de los jóvenes de América Latina: “Cuando el liderazgo joven se conecta con visión y compromiso, las oportunidades no tienen fronteras”.