El gobierno de Brasil, a través de la Cámara de Comercio Exterior (Camex), inició un proceso formal para aplicar la Ley de Reciprocidad Económica contra Estados Unidos, luego de que este país impusiera un arancel de 50% a productos brasileños. La medida busca defender la competitividad de las empresas locales y abrir espacio a la negociación.
La Camex, órgano colegiado que reúne a diez ministerios y define la política de comercio exterior, notificará a Washington sobre la respuesta oficial brasileña al incremento arancelario.
La acción se ampara en una nueva ley aprobada por el Congreso y sancionada en abril por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que autoriza a Brasil a contrarrestar medidas unilaterales de otros países contra sus exportaciones.
Alckmin apuesta por el diálogo
El vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Geraldo Alckmin, tras una misión oficial en México, señaló que la ley puede servir como herramienta de negociación con Washington.
«Espero que pueda incluso ayudarnos a acelerar el diálogo y la negociación. Brasil siempre ha buscado entendimiento y mantiene más de 200 años de relación con Estados Unidos», expresó Alckmin.
Alckmin subrayó el caso del sector siderúrgico como ejemplo de la interdependencia económica entre ambos países.
«Somos el tercer comprador de carbón siderúrgico de Estados Unidos, utilizado en la producción de acero. Este acero se transforma en coches, aviones y maquinaria, beneficiando a ambos países con productos más competitivos», indicó el ministro.
La relación económica entre Brasil y Estados Unidos es una de las más relevantes del continente. En 2024, el intercambio comercial superó los 100,000 millones de dólares, con una fuerte presencia de productos manufacturados y materias primas. La aplicación de la Ley de Reciprocidad marca un nuevo capítulo en la política comercial brasileña frente a medidas unilaterales.
Con información de Agencia Brasil.
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