La tasa de inflación en Alemania se situó en 2.2% interanual en agosto de 2025, frente al 2.0% de junio y julio, según datos provisionales de la Oficina Federal de Estadística (Destatis). El alza se debe principalmente al encarecimiento de alimentos y al denominado “efecto base” en energía.
En agosto, los alimentos costaron 2.5% más que en el mismo mes de 2024. El café y el chocolate registraron aumentos de hasta 25% en algunos estados federados, mientras que las frutas también encarecieron. En contraste, algunas hortalizas mostraron descensos regionales.
La inflación subyacente (que excluye alimentos y energía) se mantuvo en 2.7%, sin cambios respecto a julio.
Energía y efecto base
La energía fue en promedio 2.4% más barata que un año antes, pero el fuerte descenso de 2024 generó un “efecto base” que impulsa la tasa actual. El Bundesbank advirtió que la inflación podría mantenerse “temporalmente más alta” en los próximos meses.
Durante el segundo trimestre, los salarios nominales subieron 4.1%, superando la inflación y generando un aumento real de 1.9%. Este avance ayuda a compensar la pérdida de poder adquisitivo sufrida en 2022 y 2023, cuando la inflación alcanzó picos de 6.9% y 5.9%, respectivamente.
Los servicios continúan con aumentos moderados: en agosto, los precios fueron 3.1% más altos que un año antes, mismo nivel que en julio. Restaurantes, reparaciones de automóviles y seguros figuran entre los sectores con mayor encarecimiento, en parte por el aumento salarial.
Para el conjunto de 2025, economistas prevén que la inflación se sitúe en torno al 2%, nivel que el Banco Central Europeo (BCE) considera compatible con la estabilidad de precios en la eurozona.
Con información de DPA news.
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