La proporción de mujeres gobernadoras en los bancos centrales del mundo pasó desde 23 el año pasado a 29 en 2024, lo que significa el mayor aumento anual desde la creación del Gender Balance Index 2024 (GBI), que publica el Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras (OMFIF).
Con este aumento, la proporción de mujeres gobernadoras se ubica ahora en el 16% entre los 185 bancos centrales del mundo que han sido analizados en el reporte, que muestra un avance desde el 15% de contribución registrado 2023. A pesar de ser la única región del índice que tiene un banco central con una puntuación de 100 (Chile), Latinoamérica se ha quedado rezagada en equilibrio de género en los bancos centrales.
La calificación general cayó desde 45 el año pasado a 42 en 2024, ante una menor proporción de mujeres entre el personal directivo, lo que supone “una señal de alarma para el futuro”. En la región, la excepción más clara es la de Chile, que avanzó en su calificación tras el nombramiento de Stephany Griffith-Jones como vicepresidenta del Banco Central de Chile en enero de 2024.
El emisor de ese país es liderado por una mujer, Rosanna Costa, presidenta del Banco Central chileno desde febrero de 2022.
En otros países como Colombia, la participación de las mujeres en juntas directivas de emisores de valores alcanzó el 23,1% este año, de acuerdo con un análisis del Centro de Estudios en Gobierno Corporativo (CEGC) del CESA. Además, 57 nuevas mujeres entraron a formar parte de las juntas directivas de los emisores de valores del país este año, 17 más que en 2023.
“Desafortunadamente, en la mayoría de los países de América Latina, incluyendo Colombia, no hay políticas contundentes que pretendan reducir los estereotipos y eliminar todas esas barreras y generar cambios culturales que se requieren para reducir las brechas de género tanto en mercado laboral como en educación y, por tanto, la segregación de ocupaciones que existe”, dijo a Bloomberg Línea la académica Luz Karime Abadía, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Javeriana en Colombia.
Explica que la economía, especialmente en América Latina, ha sido históricamente considerada una disciplina dominada por hombres, ya que son ellos quienes eligen en mayor número estudiarla. Además, dentro de la misma disciplina de economía, existe una segregación temática. Es más común que las mujeres se especialicen en áreas como la economía social, la educación o las brechas de género, mientras que los hombres suelen concentrarse más en áreas como la macroeconomía.
Sin embargo, las pocas mujeres que se especializan en macroeconomía y poseen una formación de alto nivel son muy valoradas por los bancos centrales, aunque siguen siendo una minoría en estos roles, dice.
“Si bien ha venido aumentando la cantidad de mujeres en América Latina que hacen doctorados y en las mejores universidades del mundo, todavía siguen siendo minoría. Esa es la razón por la cual los bancos centrales tienen una proporción mayor de hombres haciendo labores de investigación y relacionadas con la política monetaria”, ahondó.
El Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras explica que “los bancos centrales europeos, especialmente los de Europa central y oriental, están a la cabeza en equilibrio de género. La región obtiene 50, la puntuación más alta jamás obtenida en el GBI”, dice el documento. En los fondos de pensiones la proporción de mujeres líderes es más alta que en los bancos centrales, pues pasó del 24% en 2023 al 28% en la actualidad, mientras que en los bancos comerciales el porcentaje de mujeres CEO cayó del 16% del año pasado al 12% en 2024 mundialmente.