Millicom y Telefónica han firmado un acuerdo definitivo para la adquisición por parte de Millicom de la participación controladora del 67,5% de Telefónica en Coltel, sujeto a las condiciones de cierre, incluidas las aprobaciones regulatorias.
Millicom también ha acordado ofrecer la compra del 32,5% restante del capital de Coltel, propiedad de La Nación y otros inversores, al mismo precio de compra por acción ofrecido a Telefónica. De acuerdo con el anuncio previo, el precio de compra de 400 millones de dólares está sujeto a los ajustes habituales por la evolución de la deuda neta, el capital circulante y las variaciones en los tipos de cambio, y al 30 de septiembre de 2024, ascendería a 362 millones de dólares.
El precio de compra inicial de US$ 400 millones está sujeto a modificaciones por deuda neta, capital circulante y tipo de cambio. Al 30 de septiembre de 2024, esta cifra se estimaba en US$ 362 millones.
Impacto en el sector de telecomunicaciones
Con esta adquisición, Millicom busca consolidar su presencia en Colombia y fortalecer la infraestructura de telecomunicaciones para mejorar la conectividad y la cobertura digital. La compañía ha expresado su intención de adquirir el 32,5% restante de Coltel, actualmente en manos del Estado colombiano y otros inversores, al mismo precio por acción.
Expansión y transformación digital
El CEO de Millicom, Marcelo Benítez, destacó la relevancia de esta operación:
“Esta transacción fortalece nuestra presencia en Colombia y reafirma nuestro compromiso de expandir la conectividad, acelerar la transformación digital y contribuir activamente al crecimiento económico del país.”
Además, Millicom reiteró su interés en adquirir la participación del 50% de UNE, aplicando un múltiplo de valoración comparable al de esta adquisición.
Perspectivas y próximos pasos
La fusión de ambas compañías busca generar una operadora con mayor capacidad financiera y operativa, permitiendo inversiones estratégicas en redes y espectro para avanzar en la inclusión digital en Colombia.
La aprobación de las autoridades regulatorias será clave en las próximas etapas del proceso, definiendo los términos finales de la integración