San Salvador. Reducir la huella de carbono es uno de los objetivos de los créditos que ahora ofrece el 59 % de los bancos salvadoreños, debido a los riesgos climáticos, indica una investigación del Banco Central de Reserva (BCR) de El Salvador.
Los productos que financian los créditos verdes deben ser aquellos que mitiguen el cambio climático como los proyectos de generación de energía limpia o eficiencia energética, aunque también incluye los empréstitos para mujeres.
Las 12 instituciones bancarias que conforman este sistema en El Salvador han entrado a la tendencia de la banca verde. Bancoagrícola, el más grande del mercado, afirma que en tres años entregó US$5,969 millones a negocios “con propósito”.
BAC Credomatic quiere ser el primer banco “neto positivo”, en el año 2025, y ya inclluyó la primer “tarjeta BIO”, elaborada con material derivado de maíz no comestible.
Según el informe del BCR, los beneficios que tienen las instituciones al ofrecer productos verdes son en mejora la reputación un 75 % y la cuota del mercado aumenta en un 67 %.
El sistema bancario salvadoreño maneja préstamos mayores a los US$16,000 millones y un depósito arriba de los US$16,957 millones.
Aunque los bancos han iniciado este nuevo modelo de financiamiento, éstos vienen con “riesgos reales”, indica el BCR, por el cambio climático, ante ello los bancos han integrado un sistema de administración de riesgos ambientales y sociales.
En octubre de 2019, los bancos privados hicieron un protocolo de finanzas sostenibles, que incluía compromisos para realizar acciones en el manejo de los recursos y la cadena de valor.
Un mes más tarde, la banca estatal conformada por el Banco de Fomento Agropecuario, Hipotecario y Bandesal, junto al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales firmaron un protocolo verde para impulsar financiamientos a proyectos sostenibles.