San Salvador. Los aceites de petróleo o de mineral bituminoso, y el gas de petróleo e hidrocarburos gaseosos son los dos productos más importados en El Salvador, según los reportes del Banco Central de Reserva (BCR), hasta noviembre de 2023.
El BCR indica que de enero a noviembre de 2023, El Salvador compró US$1,804,531.4 en productos de aceites de petróleo, de estos, US$1,769,942.3 fue adquirida en países fuera de Centroamérica y solo US$34,589.1 a países de la región. Estas cifras constituyen el 13.1 % de las importaciones salvadoreñas, obteniendo el primer puesto.
En segundo puesto está el gas de petróleo e hidrocarburos en el mismo estadío gaseoso, donde el país reportó la compra de US$480,059.6 en total.
La estadística indica que este año y hasta el momento, El Salvador ha pagado menos en su factura petrolera, por un tanto más de producto. Hasta noviembre, el país pagó US$1,059.9 millones por 1,319.3 kilogramos de productos, donde están incluidas las gasolinas, diesel oil, fuel oil, coque de petróleo, aceites y grasas lubricantes.
Esto en contraste con la factura petrolera de 2022, a la misma fecha, que era US$1,249.2 millones por 1,295.3 kilogramos de productos.
Este año, los precios han estado ligados al aumento de la producción de petróleo en Estados Unidos, quien es el principal vendedor de productos derivados de petróleo; esto también se ve reflejado con la tendencia a la baja de los precios del combustible en el país centroamericano, en los últimos dos meses.
¿Qué otros productos importa El Salvador?
En un ranking y después de los dos lugares adjudicados a los productos petroleros, los medicamentos son los artículos más buscados por el país en el exterior, especialmente los mezclados, sin mezclar, para usos terapéuticos o profiláctivos, indica el BCR. Hasta noviembre de este año se han comprado US$458,888.2 en total de medicamentos afuera de El Salvador.
En cuarto lugar, El Salvador compra teléfonos celulares y en este producto la factura llegó a los US$348,528 hasta noviembre. Le siguen la adquisición de automóviles de turismo y en sexto lugar, los vehículos para el transporte de mercancías. En el primero, el país pagó US$335,992.7 mientras que en el segundo US$310,810.6.