Uno de los productos estrella de la gastronomía española, el aceite de oliva, ha disparado su precio en los últimos meses y se ha convertido en un artículo de lujo cuando antes era un ingrediente esencial de la dieta de las familias españolas.
Al aceite de oliva se le conoce como el oro verde por sus propiedades culinarias y saludables. Hoy esa expresión alude más a su precio. Es difícil encontrar en la canasta básica de alimentos en España un producto que se haya encarecido tanto en tan poco tiempo. Su precio de venta al público se ha triplicado en apenas dos años. Una botella de un litro de aceite de oliva virgen, o virgen extra -la variedad más apreciada y cara-, costaba hace dos años alrededor de 5 dólares. Hoy esa misma botella cuesta casi us15.
Hay diversos factores que explican este incremento tan desproporcionado: la secuencia de malas cosechas de aceituna debido a la falta de lluvias en los meses de verano y otoño – fundamentales para el crecimiento del fruto antes de su recolección en invierno-, el aumento de la demanda en el exterior y la guerra de Ucrania, que ha encarecido los aceites vegetales a causa de la merma de la producción de girasol, otro de los aceites más demandados en España.
Sin embargo, desde las asociaciones de consumidores se atribuye también esta carestía a movimientos especulativos del sector aceitero. Señalan que se han retenido producciones de años precedentes para provocar artificialmente escasez de aceite, con la consiguiente subida del precio. Estas mismas fuentes advierten de que las exportaciones se han incrementado en la medida en que se han reducido la presencia de aceite para el consumidor español. De hecho, la diferencia de precios entre el aceite de oliva en España y en el exterior se ha reducido hasta casi ser inexistente. El precio de una botella en Madrid no es sustancialmente distinto al que se puede encontrar en Lima, Asunción o México.
La reacción del consumidor ha sido frenar la compra del oro líquido. Infaoliva, la asociación nacional de almazaras y fabricantes de aceite, ha cifrado en el 32’6 por ciento la reducción de ventas de aceite en España entre octubre y noviembre de 2023.
Esta misma organización empresarial ha estimado que los precios seguirán al alza ya que la recolección de aceituna este año no ha recuperado los niveles de producción adecuados para aumentar la oferta disponible. De nuevo se atribuye a la escasez de lluvias durante los últimos meses la razón de esta escasez.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística, cada español consume un promedio de 22 litros de aceite de oliva al año. Esta cifra podría reducirse a entre 15 y 16 litros por habitante de confirmarse a futuro la escalada de precios.