La presidenta de México, Claudia Sheinbaum había anunciado que su gobierno evaluará las tarifas impuestas a los productos provenientes de China, en un movimiento que podría alinearse con la estrategia comercial de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump.
“Tenemos que revisar las tarifas que tenemos con China”, expresó Sheinbaum en una conferencia de prensa, sin detallar posibles cambios en la política arancelaria.
Esta declaración se da en un contexto donde Washington busca fortalecer su economía restringiendo la influencia comercial de la nación asiática en la región.
Sheinbaum incluso había dicho que debido a la gran potencia comercial que es China y la fortaleza que representa ese país en la industria textil y de calzados provocó que la producción mexicana quedara replegada en esos rubros.
“Mucha de la entrada de productos chinos a México hizo que cayera esta industria
en nuestro país», agregó.
El ministro de Comercio de China, Wang Wentao, criticó la imposición de aranceles por parte de algunos países, argumentando que estas medidas no hacen otra cosa que alterar el comercio y el suministro.
“Ciertos países están blandiendo el garrote de los aranceles, alterando el orden
comercial internacional y afectando la estabilidad de las cadenas industriales y de
suministro globales”, mencionó.
El gobierno chino reiteró su compromiso de apoyar el comercio exterior en respuesta a estas restricciones. Mientras tanto, la revisión arancelaria en México podría marcar un giro en la relación económica con China y su posición dentro del bloque de Norteamérica.