El Estadio Azteca, uno de los recintos deportivos más emblemáticos de México, cambia oficialmente su nombre a Estadio Banorte tras un acuerdo entre Grupo Ollamani y Banorte. La operación incluye un financiamiento de 2,100 millones de pesos para modernizar el inmueble con tecnología de punta y mejoras en infraestructura. El anuncio se realizó este viernes, marcando una nueva era para la «Catedral del Futbol Mundial».
Un acuerdo histórico para modernizar el Estadio Azteca
El acuerdo entre Banorte y Grupo Ollamani, propietarios del estadio, busca transformar el recinto con una infraestructura moderna, mayor conectividad y tecnología avanzada. Con este financiamiento, el estadio se preparará para albergar por tercera vez en la historia la Copa del Mundo en 2026.
Carlos Hank González, presidente del Consejo de Administración de Grupo Financiero Banorte, destacó la relevancia de este cambio. «Hoy inicia una nueva era para este estadio legendario. Nos enorgullece ser parte de su modernización, garantizando sustentabilidad y comodidad para la afición», afirmó.
Renovación con tecnología y sustentabilidad
La transformación del Estadio Banorte incluirá:
- Mejoras en infraestructura para mayor comodidad del público.
- Tecnología avanzada para optimizar la experiencia de los aficionados.
- Mayor conectividad y digitalización del recinto.
- Prácticas sustentables, alineadas con estándares internacionales.
Emilio Azcárraga Jean, presidente de Grupo Ollamani, subrayó la importancia del cambio: «Esta modernización mantendrá la esencia del estadio, respetando su diseño icónico, pero proyectándolo al futuro».
Un estadio legendario rumbo al Mundial 2026
El Estadio Azteca ha sido sede de dos finales de la Copa del Mundo (1970 y 1986) y ahora se convertirá en el primer estadio en la historia en albergar tres Mundiales. Con esta modernización, se busca consolidarlo como uno de los mejores recintos deportivos a nivel global.
Con 125 años de trayectoria, Banorte reafirma su compromiso con el deporte mexicano y su apoyo a eventos de gran magnitud. Este acuerdo no solo representa un cambio de nombre, sino una transformación que marcará el futuro del futbol y el entretenimiento en México.