El primer trimestre de 2025 marcó un hito en la historia económica de México, al registrar un flujo de Inversión Extranjera Directa (IED) de 21,400 millones de dólares, de acuerdo con cifras preliminares de la Secretaría de Economía. Este monto supera ampliamente el récord anterior de 9,500 millones de dólares en 2018, alcanzado durante el llamado periodo neoliberal.
La cifra fue presentada por el secretario Marcelo Ebrard, quien destacó que este resultado refleja un aumento tanto en nuevas inversiones como en reinversión de utilidades y entrada de capital por diversas vías.
El monto representa un aumento de 5.4% en comparación con el mismo periodo de 2024 que había sido del 2.3% más que en el 2023, es decir unos 36,872 millones de dólares.
Ebrard subrayó que, aunque no se especificó el desglose exacto, la reinversión de utilidades ganó peso como principal componente de la inversión extranjera en los últimos trimestres. Este tipo de capital indica que las empresas extranjeras con operaciones en México mantienen y expanden su presencia en el país, lo cual es interpretado como una señal de estabilidad y confianza.
El flujo récord de IED se da en medio de un escenario económico internacional marcado por mayores tensiones comerciales, incluyendo señales de políticas arancelarias más restrictivas desde Estados Unidos.
El nuevo máximo duplica con creces el mejor desempeño del sexenio anterior, registrado en 2018, lo que evidencia un cambio estructural en la atracción de capital extranjero hacia México. Este comportamiento puede estar vinculado al nearshoring (relocalización de cadenas de suministro más cerca del mercado estadounidense), además de los acuerdos comerciales vigentes como el T-MEC, que fortalecieron la posición del país como destino de inversión manufacturera y logística.
¿Y el 2025?
A pesar del fuerte desempeño en IED, la economía mexicana enfrenta un panorama de desaceleración. En 2024, el PIB creció apenas 1.5%, y para 2025, el consenso de analistas encuestados por el Banco de México estima una expansión de solo 0.3%, según el levantamiento de abril. Las causas principales incluyen el endurecimiento de la política arancelaria estadounidense y la volatilidad económica internacional.