Productores mexicanos temen crisis por aranceles de Trump: el guacamole y el tequila en riesgo

Economistas estiman que México enfrentaría una recesión si los aranceles se aplican por un tiempo prolongado.
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Uruapan, Michoacán. estado ubicado en el occidente de México. La propuesta del entonces presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles del 25% a productos mexicanos ha generado incertidumbre entre los productores de aguacate, tequila y otros bienes exportados. Los cultivadores, recolectores y empacadores de aguacates en Michoacán temen que los consumidores estadounidenses, enfrentados a precios más altos, dejen de consumir guacamole, afectando severamente una economía local que depende de este fruto.

Enrique Espinoza, productor de aguacates en Michoacán, señala que cualquier incremento en los precios reduce la demanda: “Sería una tragedia si los llegaran a cerrar”. Su preocupación es compartida por José Luis Arroyo Sandoval, gerente de una empacadora, quien advierte que exportar aguacates dejaría de ser rentable debido al alto costo.

El impacto de los aranceles no se limita al aguacate. En 2023, Estados Unidos importó tequila por un valor de 4.600 millones de dólares. Representantes de la industria del tequila temen que un descenso en el consumo afecte a los productores de agave y a los negocios estadounidenses que dependen de estas bebidas.

Las implicaciones económicas de los aranceles podrían ser graves para México. Según el grupo financiero Banco Base, un aumento del 1% en el precio de las exportaciones mexicanas podría reducir su volumen en 1,33%, lo que podría llevar al país a una recesión con una contracción del PIB del 4,4%.

Además, productos como las camionetas pickup, el 88% de las cuales se fabrican en México, también se verían afectados. Marcelo Ebrard, secretario de Economía, advirtió que los consumidores estadounidenses podrían pagar hasta 3.000 dólares más por vehículo. “Sería un disparo en el pie”, afirmó.

El potencial aumento en los precios, tanto en México como en Estados Unidos, podría desatar una crisis que afecte a las economías de ambos países y ponga en riesgo empleos y cadenas productivas enteras.