Paraguay se ha consolidado como una de las economías más resilientes y atractivas de América Latina. Con un crecimiento económico promedio del 4% anual durante los últimos 15 años, el país ha logrado destacarse en un entorno regional caracterizado por la inestabilidad y las crisis recurrentes. A diferencia de sus vecinos más grandes, Paraguay ha mantenido sólidos fundamentos macroeconómicos, estabilizando rápidamente sus niveles de inflación, recuperando la senda del crecimiento y sosteniendo el valor de su moneda, incluso en tiempos de adversidad climática y sanitaria.
La reconocida calificadora de riesgo Moody ‘s elevó la nota soberana de Paraguay a “grado de inversión” debido a la diversificación de su Producto Interno Bruto (PIB). Esta diversificación ha permitido que sectores como la construcción, la industria y los servicios se activen y compensen cuando otros, como la agricultura o el comercio, se ven afectados. Este equilibrio ha sido clave para que Paraguay se convierta en una economía adaptable y resistente a las fluctuaciones globales.
En el presente, este país cierra su tercer año consecutivo de crecimiento post pandemia con cifras alentadoras. El sistema financiero ha visto un crecimiento de utilidades superior al 25%, la inflación se mantiene por debajo de la meta anual del 4%, y la moneda local ha recuperado su estabilidad frente al dólar. Además, la colocación de créditos crece a un ritmo superior al 13% interanual, mientras que la mora bancaria se mantiene por debajo del 3%. Estos indicadores reflejan los cimientos sólidos de una economía que ha hecho los deberes para ser solvente y predecible.
No solo se ha trabajado por la estabilidad, sino que ahora se mira hacia el futuro con la intención de captar mayores flujos de capital, tanto local como extranjero, para potenciar su desarrollo. En este contexto, eventos como la asamblea bancaria que reúne a más de 1,600 banqueros de todo el continente representan una oportunidad valiosa para que el inversor conozca de cerca el potencial de este país, ubicado estratégicamente en el corazón de Sudamérica.
Paraguay se posiciona, así, como una plataforma segura y confiable para hacer negocios, ofreciendo un entorno favorable y estable que atrae a quienes buscan oportunidades de inversión. Esta historia de éxito y resiliencia es un ejemplo para la región y un mensaje claro para los inversores: Paraguay es una apuesta sólida para el futuro.
AVANCE
Paraguay se consolida como una economía estable en América Latina, con un crecimiento promedio del 4% anual en los últimos 15 años y una rápida recuperación post-pandemia. La diversificación de su economía ha sido clave para sostener su estabilidad, atrayendo el interés de inversionistas internacionales.