Según el diario Folha de Brasil, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se mostró enojado por la actuación de su equipo durante la reunión que mantuvo con las autoridades del gobierno de Santiago Peña el pasado lunes en Brasilia, capital del vecino país.
Los colaboradores cercanos a Lula comentaron que el mandatario brasileño se enfadó ante los ministros Mauro Viera de Relaciones Exteriores y Fernando Haddad de Hacienda, por la falta de sintonía a la hora de defender la posición brasileña en referencia a la tarifa de la hidroeléctrica binacional Itaipú.
La publicación señala que la principal queja fue la agenda de la audiencia. “Los paraguayos llegaron a Brasilia dispuestos a presionar a Lula para que aumente el precio de la electricidad que cobra la empresa binacional”, resaltaron y reconocieron que la posición brasileña era que la tarifa se mantenga en US$ 16 kw/mes para no afectar las facturas de los consumidores.
“Lula ya se mostró molesto en la reunión con Peña y su equipo, al considerar que no les correspondía a los presidentes discutir temas técnicos como las tarifas energéticas. Ese debate correspondía al cuerpo diplomático y a los miembros del consejo de Itaipú; pero Peña insistió en hablar directamente con Lula sin que las autoridades brasileñas pudieran convencer de que el asunto debía resolverse a nivel técnico”, relatan en el artículo.
También el mandatario brasileño se quejó de que no le prepararon adecuadamente para rebatir los argumentos que plantearon los paraguayos y que “el presidente Peña, que es un ex ministro de Finanzas, entró a la sala armado con datos técnicos para sostener el aumento de la tarifa”.
Durante la reunión, que según autoridades paraguayas duró casi seis horas, Haddad y el director brasileño de Itaipú, Enio Verri intervinieron para cuestionar algunos puntos de la posición paraguaya y que Lula intentó en todo momento eludir la presión que ejercieron los paraguayos al recordar lo que fue la negociación que había tenido Lula con el ex presidente de Paraguay, Fernando Lugo.
“Cuando Peña utilizó la declaración conjunta firmada en 2009, por ejemplo, Lula la evitó bromeando que había sido más fácil negociar temas relacionados con Itaipú con Nicanor, de derecha, que con líderes ideológicamente cercanos, en referencia a Lugo”, subraya la nota del diario brasileño.
POSICIÓN DE PARAGUAY
El pasado fin de semana, el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, señaló que en una entrevista en la 1080 AM que la posición que defendió Paraguay ante los brasileños es que la tarifa que la Itaipú debe cobrar este año es de US$ 22 kw/mes, dado que ese monto, permitirá a ambos países contar con recursos para realizar inversiones en infraestructura. En el caso de Paraguay para ampliar y mejorar su red de distribución eléctrica y para el Brasil en dotar de mejores caminos en zonas alejadas a los centros industriales. En ese punto, el ministro resaltó que en Brasil no hay postura única respecto a la cuestión del precio de la energía. Si bien, existe un grupo importante de industriales que presiona al gobierno a bajar los precios, hay otros que han manifestado que prefieren pagar un poco más por la energía a cambio de que se realicen las obras de infraestructura vía que precisan.
En la opinión del ministro, la reunión con Lula y su equipo en Brasil fue positivo para el Paraguay y esperan que en el próximo encuentro que se realizará en Asunción se pueda lograr un ajuste en la tarifa de la empresa binacional y avanzar en la negociación de un nuevo Anexo C, para el tratado firmado entre ambos países respecto al manejo financiero de la hidroeléctrica.