Luego de la primera parte de negociaciones en Brasilia, Paraguay sigue firme en su postura de querer elevar la tarifa de Itaipú, mientras Brasil manifiesta su temor por el impacto que el ajuste pueda generar en los consumidores. El vecino país pretende mantener la tarifa en us$ 16,71 por kW (kilovatio) y nuestro país apunta preferentemente a los us$22, monto que podría encontrar un equilibrio siempre y cuando permita generar ingresos que posibiliten el desarrollo de grandes iniciativas.
Al respecto, el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, sostuvo que después de la reunión se encuentran con un optimismo importante con relación al acuerdo que puedan llegar a suscribir eventualmente. Según el mismo, el presidente de Brasil es “un amigo de Paraguay” con una visión compartida entre los dos países, donde buscan que Itaipú pase de ser una antorcha generadora de energía, a ser una antorcha generadora de desarrollo.
NEGOCIACIÓN
“En cuanto a la negociación de la tarifa, si bien todavía estamos en los últimos detalles y aún no hemos cerrado, se habla de un nivel que sostenga esa visión de desarrollo y esto es muy importante. Particularmente estoy muy contento, la negociación está yendo bien, tardando un poco más de la cuenta, pero tenemos que entender que son decisiones muy grandes las que se están tocando, que el tiempo que se está demorando es realmente porque la postura de Paraguay es muy firme en la defensa de esos derechos y visión”, detalló el titular de la cartera a radio Monumental.
RECURSOS
Consultado sobre la continuación de las negociaciones en terreno guaraní, Giménez enfatizó que buscarán el punto intermedio entre un monto que beneficie a ambas partes, pero sin dejar de perseguir la fórmula que permita el desarrollo de la infraestructura local, parte del plan de Gobierno para seguir invirtiendo en mega obras de impacto masivo a nivel país.
“Esta infraestructura crece gracias a esos recursos que genera la Itaipú, y cuanto mayor es la tarifa sin exagerar, se generan más recursos. Por ejemplo, en la hidrovía necesitamos hacer obras por más de us$ 500 millones, mínimamente, para que sea una autopista logística para nosotros. ¿De dónde salen esos recursos? Bueno, ahora se presenta la oportunidad de que con una tarifa adecuada Itaipú pueda generar us$ 2 mil millones por año, dinero que antes servía para pagar la deuda y que ahora se va a poder utilizar para el desarrollo de los dos países al mismo tiempo; de ahí la importancia”, aseveró el profesional.
ARGUMENTOS
Con relación al margen que se maneja en la negociación, entre us$ 16 y us$ 22, el titular del MIC acotó que el país cuenta con argumentos muy sólidos que sostienen su postura y alienta buenos resultados. Entre ellos, que la tarifa de us$ 22 ya fue cobrada en el pasado y no representó un impacto adverso para el vecino país ni para la industria, por lo que amén de otros factores, la balanza podría favorecer la propuesta paraguaya.
“Los argumentos de Paraguay son muy sólidos, esos us$ ya fueron cobrados años atrás, y son los que nos permitirían llegar a unos us$ 2 mil millones en ingresos como estimamos. Si ya se cobró esto en el pasado y a la industria le fue bien, ¿por qué no repetir esos niveles y pasar a negociar los aspectos fundamentales como son los del Anexo C?”, puntualizó Giménez.
ANEXO C
A consideración del mismo, la negociación del Anexo es mucho más importante ya que la tarifa generará un impacto en este 2024, pero puede cambiar para el año entrante. El Anexo C pasa por cuestiones transversales que van a terminar impactando en ambos países en el mediano y largo plazo. “Se vienen tiempos muy interesantes, y sobre todo muy cruciales que van a definir el futuro de la República”, finalizó el ministro de Industria.