Ferreira hizo un ejercicio, recordando que en el Gobierno anterior, Mario Abdo Benítez y Jair Bolsonaro acordaron que se baje la tarifa, lo cual ahora la administración de Luiz Inácio Lula Da Silva, lo intenta hacer de nuevo.
“Muy bien, que baje todo. Es más, bajemos de US$ 22 (por MWh) a 8,8, a 7,8 o lo que hablaban en aquella época, a us$ 7, y que la ANDE compre el 50% de la energía”, planteó Ferreira, a la radio local 1080 AM, dando una muestra de la posición que Paraguay podría adoptar en función al ejercicio de su soberanía.
A partir de allí, si el 100% de la parte paraguaya se puede comprar por us$ 7, entonces la ANDE puede comprar el 50% de la energía que le corresponde y, desde ahí, ejercer la soberanía diciéndole a Brasil que puede negociar con otros países por esa energía.
Como la energía pasará a ser propiedad de la ANDE, las empresas brasileñas que deseen mayor potencia deberán negociar con la reguladora de energía del Paraguay, tal como lo señalaba el acuerdo al que habían llegado Lula y Fernando Lugo, en el 2009.
“Si Paraguay bajaba esa negociación, ahí sí, a lo mejor Lula le podía explicar al pueblo brasilero que en realidad es más conveniente para Brasil pagar us$ 22,6”, señaló.
Si bien explicó que hoy hay poco margen para esa negociación, reveló que la estrategia podía haber hecho pensar a Lula de que el mejor precio que pueden obtener es el de us$ 22,6, que actualmente Paraguay está exigiendo.
POSICIÓN INTERMEDIA
Existen corrientes que dicen que si bien no se llegará a una tarifa de us$ 22, se podría negociar us$ 18, siempre y cuando se mantenga el acuerdo Lugo-Lula, que hasta ahora no fue cumplido.
“Es probable que algo de queso resulte, pero eso al Paraguay no nos beneficia gran cosa. Hay dos posiciones que a mí me parece que son buenísimas para el Paraguay. Primero, a ver si el Gobierno anterior se plantaba en que los beneficios y tenían que ser 50 y 50 una vez que se pagó toda la deuda, entonces lo que tenía que haberse hecho es mantenido la tarifa y destinar el beneficio paraguayo, totalmente, al Presupuesto General de la Nación, y no seguir usándolo entre cuatro paredes dentro de Itaipú, porque ya sabemos qué ocurre con esta plata”, señaló.
Dijo que la corrupción le cuesta mucho más caro a Paraguay porque solo hace que los ricos sean más ricos. “Tenemos que ser mucho más competitivos y para eso tenemos que darle una transparencia a Itaipú y al manejo de los fondos. Esa es la parte más grave de todas estas propuestas, entre comillas paraguayas, que ningún gobierno nos promete a nosotros nada”, indicó.
Señaló que el objetivo de Brasil, desde hace mucho tiempo, es llevar la mayor cantidad de la energía de Itaipú al menor precio posible, por lo tanto es una posición dura que ellos tienen.
Dijo que en el 2021, cuando comenzó a bajar la cuota de las deudas, fue cuando se tuvo que haberse planteado el precio de la tarifa.
Ferreira mencionó que esto tuvo que haberse negociado mucho tiempo antes, incluso el Anexo C, ya se debía haber acordado desde hace cuatro años, habida cuenta de que deja de tener sentido la forma actual de cálculo de la tarifa, al no existir deudas.
ACUERDO LUGO-LULA
El acuerdo Lugo-Lula se firmó en julio del 2009 cuando el Paraguay aumentó de us$ 120 millones a us$ 360 millones el monto de compensación de energía cedido al Brasil de Itaipú.
En el marco de ese acuerdo, Lula se comprometía a que Paraguay pueda vender su energía excedente a precio de mercado no solo a Brasil, sino que también a terceros países.
El acuerdo, en su artículo 6, decía “El presidente Lugo reiteró la reivindicación de que Paraguay pueda habilitarse, asimismo, a disponer gradualmente de energía de Itaipú para ofrecer a terceros mercados, con derecho de preferencia a Brasil. El presidente Lula da Silva, considerando el nuevo marco de cooperación entre los dos países, resaltó que Brasil y Paraguay deben trabajar juntos en la búsqueda de una efectiva integración energética regional que contemple inclusive la posibilidad de que Paraguay y Brasil puedan comercializar energía de Itaipú en terceros mercados a partir de 2023”.
Esto, hasta el momento, no se cumplió. Por ello, Paraguay puede hacer uso de esta herramienta para poder lograr un mayor beneficio.