No obstante, se destaca que los argentinos han pensado de manera innovadora y decidieron apostar por países limítrofes. En búsqueda de mercados estables, consolidados y con reglas de juego claras, Paraguay y Uruguay destacaron en el 2023 debido a su cercanía y a sus condiciones atractivas para la inversión. «En relación con Paraguay, es uno de los destinos que más ha crecido recientemente en la región debido a las características favorables que ofrece: estabilidad económica, apertura al ingreso de capitales extranjeros, impuestos más bajos en comparación con otros países y una clase media en crecimiento desde hace 15 años», señaló.
Respecto a Uruguay, este país vecino ha sido un refugio de ahorro durante décadas. Se destaca por ser un mercado sólido, con seguridad jurídica y crecimiento económico, además de contar con una inflación anual del 7% sostenida a lo largo de 20 años (cerca del 5% este año) y un amplio acceso al crédito a largo plazo. Otra consideración es la Ley de Vivienda Promovida, que exonera impuestos a las rentas generadas por alquileres y al impuesto al patrimonio por 10 años, aumentando aún más el atractivo para el inversor individual. En cambio, para el desarrollador, los proyectos construidos bajo esta ley no están gravados con el impuesto a la renta.
En cuanto a las oportunidades, se destaca que estos países han ganado terreno en la inversión argentina y mantienen una demanda sostenida. A mediano plazo, los resultados pueden apreciarse en la renta mensual de un alquiler, mientras que, a largo plazo, la apuesta por una vivienda se traduce en valorización.
A nivel regional, las oportunidades continúan siendo visibles. Como desarrolladores, hemos experimentado un 2023 con un buen nivel, terminando el año con un crecimiento entre el 20% y el 25% anual, y esperamos que el 2024 alcance el mismo índice.