Lima. El puerto de Chancay ha dado un gran paso en la consolidación del comercio marítimo entre Perú y China. El arribo del primer buque cargado con productos peruanos al puerto de Shanghai en solo 23 días marca el inicio de una nueva era en la relación comercial entre ambos países.
Esta nueva ruta marítima, fruto de la cooperación entre Perú y China en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, reducirá significativamente los tiempos de transporte y los costos logísticos, lo que se traducirá en una mayor competitividad para los productos peruanos en el mercado asiático.
«Xin Shanghai» llega a China
La carga del primer buque, llamado «Xin Shanghai», incluyó una variedad de productos peruanos, entre los que destacan los arándanos, aguacates y productos minerales.
Según Wu Jianzhong, gerente regional de Joy Wing Mau Fruit Technologies Corporation Limited, propietaria de los arándanos peruanos que viajaron en el buque, la mitad de estos se distribuirán en Shanghai, apuntando a mercados mayoristas y supermercados en el este de China, mientras que el resto se enviará al norte del país.
La tecnología juega un papel fundamental en esta nueva ruta marítima. El uso de sistemas de control de temperatura y humedad garantiza la calidad de los productos perecederos durante el transporte, lo que es fundamental para el éxito de las exportaciones peruanas.
Un puente marítimo entre continentes
Como el primer puerto inteligente y ecológico de América del Sur, el puerto de Chancay se encuentra a unos 78 kilómetros al norte de Lima, la capital peruana.
Con una longitud total de 1.500 metros y cuatro atracaderos, el puerto, impulsado por las tecnologías inteligentes de China, puede atender buques con una capacidad de 18.000 TEU (unidades equivalentes a veinte pies), y se prevé que procese 1 millón de TEU al año, con la capacidad de escalar hasta 1,5 millones de TEU a largo plazo.