Lima, Perú. La economía de Perú experimentó un leve incremento en su producción nacional de 0.29% en noviembre de 2023 en comparación al mismo mes del año anterior, según lo informado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Este crecimiento se ha visto impulsado particularmente por sectores como agropecuario, pesca, minería e hidrocarburos, electricidad, gas y agua, comercio y servicios de gobierno. A pesar del avance, sectores como manufactura, construcción, alojamiento y restaurantes registraron un comportamiento desfavorable.
“En el mes de análisis, la demanda externa reflejada en la exportación de bienes se incrementó en 10.72%, por los mayores envíos de productos tradicionales y no tradicionales”, indicó el informe del INEI.
En el desglose sectorial, los datos del INEI revelan que la agricultura impulsó el sector agropecuario con un aumento del 2.44%, mientras que la pesca experimentó un notorio salto del 60.96%, gracias a la captura de anchoveta destinada a la fabricación de harina y aceite de pescado.
Por su parte, la minería creció un 8.04%, destacando el aumento en la producción de cobre, molibdeno y oro. No obstante, la producción en el subsector hidrocarburos cayó un 7.98%.
En cuanto a servicios básicos, electricidad, gas y agua tuvieron un leve aumento del 0.69%. Sin embargo, el sector construcción sufrió un retroceso del 8.05%, reflejando una baja en el consumo interno de cemento y en el avance físico de obras públicas.
El comercio, en cambio, vio un crecimiento del 1.30%, propulsado por la venta al por mayor y al menor, destacando la anticipación de la temporada de verano y la campaña navideña.
Los sectores con resultados negativos
Contrariamente, la manufactura registró una caída del 0.51%, con una disminución notable en el subsector fabril no primario y un incremento en el primario.
En el ámbito específico del subsector fabril no primario, se registró una baja significativa en la industria de bienes de consumo y la industria de bienes intermedios, con una disminución del 7,07% y del 6,91% respectivamente. Sin embargo, en contraposición, la industria de bienes de capital demostró un robusto crecimiento del 33,58%, lo que sugiere un comportamiento dispar dentro del mismo subsector.
Por otro lado, el subsector fabril primario presentó una mejora gracias al desempeño destacado en áreas clave como la elaboración y conservación de pescado, con un aumento del 56,8%, la fabricación de productos primarios de metales preciosos, con un alza del 9%, y la fabricación de productos de la refinación de petróleo, la cual creció en un 10,3%. No obstante, esta tendencia positiva no fue uniforme, ya que la elaboración de azúcar y la elaboración y conservación de carne sufrieron reducciones del 2,9% y del 0,2% respectivamente.
El sector de la construcción, vital para la generación de empleo, registró una reducción del 8.05%, impactado principalmente por una disminución en la demanda interna de cemento, la cual cayó en un 8.37%, y por el decrecimiento en el desarrollo de obras públicas, con una caída del 7.80%. Esta situación pone de manifiesto una ralentización en uno de los motores clave de la economía nacional.
Finalmente, el sector alojamiento y restaurantes en general presentó un ligero descenso del 0.03%, afectado principalmente por la disminución del subsector restaurantes en un 0.74%. No obstante, el subsector alojamiento logró un crecimiento del 7.17%.
La contracción en el ámbito de restaurantes se debió a una menor afluencia de comensales, reducción en los horarios de servicio y problemas de inseguridad ciudadana que han tenido un mayor impacto en diversas localidades del país, especialmente en la región norte. Entre los tipos de establecimientos más perjudicados se encuentran asadores, restaurantes turísticos, cevicherías, pollerías y café-restaurantes, registrándose una caída significativa en este grupo del 1.22%. Asimismo, los servicios de bebidas experimentaron un descenso del 0.58%.
Aunque el resultado de noviembre es positivo, no logra revertir la tendencia descendente anual. Para el acumulado de los primeros 11 meses del 2023, el Producto Bruto Interno (PBI) se contrajo un 0.57% y en el lapso de los últimos 12 meses – desde diciembre de 2022 hasta noviembre de 2023 – el PBI de Perú decreció un 0.42%. Estas cifras concuerdan con las predicciones de analistas y firmas consultoras, que proyectaron una contracción para la economía peruana del 0.5% en 2023.