Lima. La situación de Petroperú ha alcanzado un punto crítico. La empresa estatal peruana, que ha enfrentado problemas de gestión y sostenibilidad durante años, se encuentra nuevamente en el ojo de la tormenta. La Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú) ha instado al Gobierno a tomar una decisión rápida y definitiva sobre el futuro de la empresa, advirtiendo que la falta de medidas podría seguir comprometiendo recursos que deberían destinarse a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
La deuda de Petroperú y su impacto en la economía nacional
ComexPerú ha manifestado su preocupación por las pérdidas continuas de Petroperú, las cuales han requerido rescates financieros recurrentes financiados por el Estado. En un comunicado reciente, la organización destacó que estos recursos, que podrían emplearse en sectores esenciales como la educación y la salud, están siendo desviados para mantener a flote a la empresa. Además, han señalado que el directorio de Petroperú ya ha recomendado implementar medidas para mejorar la eficiencia y asegurar la autosostenibilidad de la empresa.
La situación financiera de Petroperú es precaria. Los problemas de gestión se han exacerbado en los últimos años, con pérdidas significativas y una falta de dirección clara. Ante este panorama, ComexPerú respalda las recomendaciones del directorio de la empresa estatal y pide al Gobierno que actúe en beneficio de todos los peruanos, en consonancia con los objetivos planteados en el mensaje a la nación.
Respuesta del gobierno peruano: «No retenemos a nadie»
Ante la creciente presión por parte de diferentes sectores, el titular de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), Gustavo Adrianzén, sostuvo que el Gobierno está analizando opciones para rescatar a Petroperú sin incurrir en más deuda. Desde Iquitos, Adrianzén señaló en una entrevista a RPP que la empresa estatal había sido utilizada por gobiernos anteriores como una «caja chica», lo que contribuyó a su actual situación deficitaria.
“Encontramos una situación deficitaria concreta, y estamos viendo cómo rescatar Petroperú y cómo hacerlo con recursos estatales sin que comprometa un crecimiento de deuda”, declaró Adrianzén. Entre las opciones evaluadas, mencionó la posibilidad de obtener un préstamo recuperable, ahora que la Refinería de Talara ha comenzado a producir, o abrir nuevos mercados con una administración renovada y más eficiente.
El presidente del directorio de Petroperú, Oliver Stark, advirtió que, de no tomarse una decisión clara y oportuna, los miembros del directorio considerarían dar un paso al costado antes de fin de mes. Ante este escenario, Adrianzén fue enfático: “No podemos retener a nadie”. Afirmó que los directivos tienen la libertad de dejar sus puestos si así lo desean, pero hizo un llamado a la unidad en estos momentos críticos.
El premier aclaró que las conversaciones entre el Ejecutivo y Petroperú están en una fase preliminar y que aún no se ha llegado a ninguna conclusión. La intervención del Gobierno podría incluir un plan de reestructuración empresarial, mejoras en la gobernanza y cambios en la administración de la empresa.
La decisión que tome el Gobierno en los próximos días será determinante para definir no solo el rumbo de Petroperú, sino también la política energética del Perú en el mediano y largo plazo.