Lima. El directorio de la empresa estatal Petroperú, encabezado por Oliver Stark, presentó su renuncia en bloque, alegando la falta de una respuesta contundente del Gobierno ante la grave crisis financiera que atraviesa la compañía.
La decisión del directorio se produce después de reiteradas advertencias sobre la insostenibilidad de la situación de Petroperú. Los directivos han señalado que la empresa necesita una reestructuración urgente para evitar la quiebra y garantizar su futuro.
“El directorio, nombrado por la Junta General de Accionistas (JGA) de Petroperú ha estado alertando al Gobierno desde el inicio de su gestión sobre la insostenibilidad financiera que enfrenta la empresa. Se les ha reiterado que es necesario tomar la mejor decisión respecto al futuro de la compañía”, indicaron en un comunicado.
Pedro Gamio, uno de los miembros salientes del directorio, ha enfatizado la necesidad de una solución integral que incluya una reestructuración profunda de la empresa, una evaluación transparente de su situación financiera y un plan claro para recuperar la inversión del Estado.
“En las condiciones actuales, resulta inviable continuar con el encargo recibido. Los firmantes dejan constancia de que no se hacen responsables de los alcances ni de las consecuencias de cualquier norma legal que eventualmente se apruebe”, explicaron.
Respuesta de la Presidenta Dina Boluarte
Por su parte, la presidenta Dina Boluarte ha descartado la privatización de Petroperú, asegurando que se buscarán soluciones internas para superar la crisis. Sin embargo, ha responsabilizado a los funcionarios de la empresa por la situación actual y ha anunciado medidas para reducir la burocracia.
“No podemos tener una planilla burocrática en tiempos de crisis, pero tampoco vamos a privatizar Petroperú, porque es la única empresa que lleva combustible a zonas donde no llegan las empresas privadas”, manifestó.
«Estamos trabajando fuertemente y con mucha dedicación para sacar adelante la única empresa estratégica que tiene la patria», afirmó.
La renuncia del directorio ha generado una gran incertidumbre sobre el futuro de Petroperú. La empresa estatal juega un papel fundamental en la economía peruana, especialmente en la provisión de combustible a zonas remotas del país. Su colapso tendría graves consecuencias para el abastecimiento nacional y para las finanzas públicas.