Lima. A pesar de la Ley N° 30709, que busca garantizar la igualdad salarial, la brecha de género persiste en el Perú, con los hombres ganando un 25% más que las mujeres. Según el INEI, esta disparidad salarial, equivalente a us$121.6 (S/ 450) mensuales, se observa en distintos niveles educativos y sectores laborales.
«Esta brecha salarial de género afecta negativamente no solo a las mujeres, sino a la economía en su conjunto», señaló Rosa María Fuchs, jefa del Departamento Académico de Administración de la Universidad del Pacífico. “Si las mujeres recibieran salarios más justos y equitativos, su aporte al desarrollo económico se multiplicaría, lo que nos acercaría a un contexto nacional más justo y equitativo», agregó.
Sectores con mayores desigualdades y avances
Los sectores con mayores disparidades salariales incluyen la agricultura, construcción y servicios, donde las mujeres enfrentan condiciones laborales más precarias y sueldos inferiores a los de los hombres. Sin embargo, sectores como la educación y salud han mostrado avances importantes, mejorando los ingresos y la representación femenina en puestos de liderazgo.
“Las mayores brechas salariales en el Perú se observan en áreas como la agricultura, construcción y servicios, donde muchas mujeres están empleadas de manera informal, en condiciones vulnerables y con sueldos significativamente más bajos que sus contrapartes masculinas”, explicó la investigadora de la UP. “En el sector agropecuario, la situación es particularmente preocupante debido a las condiciones laborales informales y la falta de acceso a derechos básicos”, agregó.

Desafíos para lograr la igualdad salarial
Perú enfrenta retos estructurales como la informalidad laboral, que afecta al 70% de la fuerza laboral, y la falta de transparencia salarial. Además, los estereotipos de género y la falta de políticas más estrictas dificultan el avance hacia la equidad salarial.
«Es necesario fortalecer la legislación, promover la formalización laboral y educar sobre la igualdad de género», destaca Rosa María Fuchs. «Sin un compromiso claro del gobierno, el sector privado y la sociedad civil, será difícil eliminar estas barreras», concluye.