Lima. Durante su intervención en CADE Ejecutivos 2024, el presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, abordó con franqueza los desafíos que enfrenta el Perú en materia económica, social y política. Uno de los puntos más destacados fue su llamado a transformar la visión negativa hacia los empresarios, un factor que, según él, está limitando el crecimiento del país.
Velarde señaló que en el Perú persiste la creencia de que «otros se llevan nuestra riqueza», un mito que, según explicó, ha sido sacado de contexto desde una frase atribuida a Antonio Raimondi. Esta percepción, usada en discursos políticos radicales, ha contribuido a minimizar la importancia del empresariado en el desarrollo económico.
“Eso hay que cambiarlo, no sé cómo hacerlo, es un trabajo de educación, pero sí afecta al crecimiento y a las perspectivas del país. Hace que opciones radicales puedan tener más posibilidades de ser elegidas”, comentó.
Mencionó como ejemplo al expresidente Pedro Castillo, quien utilizó esta narrativa durante su campaña, y advirtió que este tipo de actitudes perjudican la estabilidad económica y política del país.
Reformas urgentes para el desarrollo
El presidente del BCR también subrayó las reformas que necesita el Perú para aspirar a tasas de crecimiento mayores al 5% anual:
Educación como pilar fundamental: Velarde calificó como insostenible el nivel educativo actual, señalando que solo el 40% de los estudiantes de primaria comprende lo que lee y apenas el 20% resuelve problemas matemáticos acordes a su nivel. “Para crecer se necesita estabilidad económica, se necesita educación”, dijo Velarde.
Estabilidad política y credibilidad institucional: Velarde criticó la percepción de inestabilidad que proyecta el Perú en el exterior, derivada de la facilidad con que se cambia al jefe de Estado o se disuelve el Congreso. Llamó a un uso más responsable de mecanismos como la vacancia presidencial.
Un Poder Judicial más predecible: Según Velarde, la confianza en la justicia es esencial para atraer inversiones y consolidar un marco legal estable.
Mejora de la calidad del gasto público: Resaltó que, sin un gasto eficiente, la inversión pública no logrará impactos significativos en el desarrollo.
Evitar rebajas tributarias sectoriales: Criticó las recientes reducciones del IGV para restaurantes y peluquerías, argumentando que estas medidas fomentan el mercantilismo en lugar de mejorar la productividad. «Esto es claramente un error, ya que en lugar de incentivar a las empresas a centrarse en reducir costos y aumentar la productividad, resulta más rentable destinar esfuerzos al Congreso para lograr una rebaja del IGV para actividades específicas”, comentó.
Julio Velarde concluyó con un mensaje claro: el Perú debe abordar con urgencia estas reformas estructurales y cambiar la percepción sobre el rol del empresariado. Solo así se podrá garantizar un crecimiento económico sostenido que permita cerrar las brechas sociales y generar oportunidades para todos.