Lima, Perú. La Cámara Cervecera del Perú (CCP) ha propuesto un modelo para la implementación del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) que comience a aplicarse a partir de abril, sugiriendo que la mayor parte de este tributo se concentre en el último trimestre del año. Esta propuesta surge en momentos en que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) está en proceso de definir el calendario para la aplicación de este impuesto y ha mostrado apertura al diálogo con los actores involucrados en el sector.
Carla Sifuentes, gerenta general de la CCP, enfatizó la importancia de establecer claridad sobre cómo se implementará gradualmente este impuesto. Destacó que una aplicación ajustada permitiría no afectar negativamente los resultados de la temporada alta de verano, además de posibilitar que las empresas enfrenten la carga fiscal en un momento económicamente más favorable para el país.
Sifuentes también señaló la necesidad de reevaluar el criterio usado para determinar el monto del ISC a la cerveza, argumentando que este producto paga tres veces más impuesto que otras bebidas alcohólicas, a pesar de tener un contenido de alcohol sustancialmente menor. Esta situación, respaldada por un informe de Apoyo Consultoría, pone en relieve una posible incongruencia en la manera en que se aplica el impuesto, teniendo en cuenta el propósito del ISC de limitar el consumo de productos perjudiciales para la salud.
El informe mencionado también sugiere que un incremento en el precio de las bebidas alcohólicas podría motivar a un 10% de los hogares a optar por productos de alcohol no regulado, lo que implicaría riesgos significativos para la salud pública. Además, se anticipa que el impacto del ISC se extenderá hasta el 2025, afectando no solo los precios al consumidor sino también la economía de numerosas cervecerías artesanales y una gran cadena de establecimientos como bodegas, restaurantes, bares y hoteles.