Lima, Perú. A pesar de los desafíos presentados por la turbulencia política y económica en el año 2023, el sector de alimentación ha conseguido mantener una trayectoria de crecimiento, logrando una expansión del 2.4%. Este logro, resaltado en un análisis realizado por Macroconsult, evidencia una robusta recuperación especialmente dentro de los sectores de bares y restaurantes, que se prevé superen las cifras de ingreso previas a la pandemia durante el presente año.
El estudio de Macroconsult apunta a una estimación de crecimiento del 4% en restaurantes y servicios móviles de comidas, mientras que bares y pubs experimentarían un aumento del 2%.
Estos segmentos, según el análisis, se verían favorecidos por una recuperación en el consumo y el gasto por parte de las familias, así como por un incremento en la afluencia a estos establecimientos. Se subraya que este dinamismo viene impulsado por una diversa oferta gastronómica y estrategias de marketing innovadoras, como promociones vinculadas a tarjetas de crédito, cuenta sueldo y descuentos en servicios de entrega a domicilio.
En cuanto a la historia reciente del sector, tras una caída significativa en el año 2020 (-47.9%) debido a las restricciones impuestas por la pandemia, la industria logró una recuperación considerable en 2021 gracias – en gran medida – al auge de los servicios de entrega a domicilio (49.4%).
El crecimiento, sin embargo, experimentó una desaceleración en 2022 (21.2%), antes de estabilizarse con un 2.4% para 2023. Macroconsult proyecta una aceleración en el crecimiento al 3.5% para el 2024, señalando el retorno de los ciudadanos a los establecimientos gastronómicos como una de las razones detrás de esta tendencia positiva.
No obstante, a pesar de estos indicios prometedores, los servicios de concesionarios, en particular, afrontan retos significativos, resultado de un ambiente laboral que se inclina hacia modalidades híbridas y la ausencia de proyectos de gran envergadura, especialmente en el sector minero. Este segmento no ha logrado recuperar su desempeño previo a la pandemia, con decrecimientos continuos desde 2019, y se anticipa una contracción adicional para 2024.