Lima. Alicorp, el gigante peruano de la alimentación, está experimentando un renacimiento. La empresa decidió vender su unidad de molienda en Bolivia como parte de una estrategia más amplia para optimizar su operación y concentrarse en su negocio principal.
Con esta venta, Alicorp busca reducir su exposición a mercados internacionales más volátiles. Bolivia es un mercado con desafíos económicos y regulatorios, lo que incrementaba los riesgos para la compañía. Asimismo, ha priorizado su negocio de consumo masivo, que representa una parte significativa de sus ingresos, especialmente en Perú.
De igual forma, la empresa mejorará su eficiencia operativa y podría incluir la venta de otras unidades no estratégicas, como su segmento de acuicultura. Alicorp busca mejorar su rentabilidad general.
Otros ajustes
Alicorp restructuró su portafolio de negocios, priorizando sus marcas insignia y ha optimizado sus operaciones, lo que ha permitido mejorar sus márgenes y eficiencia. Además, la disminución en los precios de las materias primas, como la soja y el trigo, ha contribuido a aliviar la presión sobre los costos.
El contexto macroeconómico también ha jugado un papel importante. La moderación de la inflación, la reducción de las tasas de interés y la mejora del mercado laboral han generado un entorno más favorable para el consumo.
La decisión de Alicorp de recomprar sus propias acciones ha sido vista como una señal de confianza en el futuro de la compañía. Al reducir el número de acciones en circulación, la empresa aumenta el valor por acción y demuestra su compromiso con los accionistas.
Con estas medidas, Alicorp sigue avanzando hacia un futuro más eficiente y rentable. Los analistas proyectan que la acción de la compañía aún tiene un margen de apreciación, respaldado por sus recientes estrategias y el entorno económico favorable.