Lima. El Banco Mundial ha posicionado a Perú como el sexto país con más billonarios en América Latina y el Caribe, según su reciente informe titulado Impuestos a la riqueza para la equidad y el crecimiento. En una región que comprende 41 países, Perú se encuentra entre los 12 que concentran a los 82 billonarios registrados, representando el 3,1% de la población global de multimillonarios, la cual asciende a 2.615 personas en 2023.
Los países que superan a Perú en cuanto a concentración de billonarios son Brasil, México, Chile, Argentina y las Islas Caimán, consideradas un paraíso fiscal. Aunque la región cuenta con una cantidad significativa de ricos, el patrimonio de estos no se compara con las fortunas más elevadas a nivel global. Un ejemplo de esta disparidad es el caso de Elon Musk, cuya fortuna personal (US$225.000 millones) es tan grande como el PBI de toda la región andina.
Concentración de riqueza en bienes inmuebles
El informe también revela una característica distintiva de los billonarios de América Latina y el Caribe: la mayoría de su riqueza está concentrada en bienes inmuebles. Esta tendencia refleja una fuerte dependencia de los inmuebles como mecanismo de construcción de patrimonio, a diferencia de otras regiones del mundo donde los activos financieros tienen mayor protagonismo. Esta dinámica se debe, en parte, a la limitada oferta de vehículos de inversión y a una preferencia cultural por la tenencia de tierras en la región, según el Banco Mundial.
El Banco Mundial plantea la posibilidad de aplicar impuestos a los bienes inmuebles como una medida para reducir las deficiencias fiscales en América Latina. Los inmuebles, en comparación con otros activos, son más fáciles de rastrear y valorar, además de estar menos vinculados al proceso productivo, lo que minimiza las distorsiones en la economía. Estos impuestos, argumenta el informe, podrían fortalecer a los gobiernos subnacionales, que en muchos casos dependen en gran medida de las transferencias del gobierno central.
En Perú, los gobiernos subnacionales son los más dependientes del gobierno central en toda la región, señala el informe. Los impuestos a la propiedad no solo podrían mejorar la recaudación local, sino también reducir esta dependencia y mejorar las capacidades de los gobiernos locales para hacer frente a sus responsabilidades de gasto.
El informe también menciona que, a medida que las economías de la región maduran, la importancia de los bienes inmuebles en la composición de la riqueza tiende a disminuir. Los individuos de mayor ingreso comienzan a diversificar sus patrimonios hacia otros activos, como instrumentos financieros, que ganan relevancia conforme las economías se desarrollan.
En este contexto, se destaca que América Latina aún tiene bajos niveles de cultura financiera, lo que refuerza la preferencia por los bienes inmuebles como forma segura y tangible de inversión.