Lima, Perú. El 2024 se anticipa como un año expectante para el mercado inmobiliario peruano, marcado por significativas transformaciones en sectores específicos tales como centros logísticos, oficinas corporativas y el sector retail. Sandro Vidal, Director de Consultoría e Investigación de RE Propiedades, identificó cuatro tendencias críticas que se espera dominen el panorama.
Una de las tendencias más notables es el fortalecimiento y expansión de centros logísticos. La demanda creciente por soluciones de cadena de suministro eficientes impulsa el desarrollo de nuevas instalaciones, junto con la ampliación de las ya existentes. Este crecimiento no solo responde a necesidades inmediatas sino que también establece a estos centros como ejes vitales del almacenaje y distribución a largo plazo.
Adicionalmente, el mercado de oficinas corporativas está en la víspera de una «recuperación exponencial«, según lo señalado por expertos. Tras el impacto de la pandemia, la paulatina transición hacia la normalidad presencial juega un papel clave. No obstante, el trabajo híbrido se mantendrá como una modalidad adoptada aproximadamente por el 10% del sector, demandando adaptaciones estructurales relevantes.
En lo que respecta al retail, los negocios tipo «Stand Alone» experimentarán un auge. Focalizados en sectores de gastronomía, cuidado personal y tecnología, estos establecimientos buscan satisfacer las demandas de un mercado selectivo, aprovechando ubicaciones estratégicas para garantizar visibilidad y acceso.
Por otro lado, los centros comerciales en Perú muestran signos de revitalización a través del aumento en el ticket medio de compra por consumidor. A pesar de una disminución en la frecuencia de visitas, este incremento en el gasto promedio refleja una dinámica positiva en el consumo que contribuye a la recuperación económica de estos espacios.
El 2024 se perfila como un año de redefinición para varios sectores dentro del mercado inmobiliario, acelerado por adaptaciones a nuevos modelos de negocio y preferencias de consumo. La capacidad para acoplarse a estos cambios determinará el éxito dentro de un entorno competitivo y en constante evolución.