El país lleva exportadas, hasta el momento, 625 toneladas entre noviembre y febrero de la actual zafra invernal, a precios que en noviembre promediaron 250 dólares por tonelada y en febrero están siendo de 230, según los datos de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA).
En tanto, la soja y el maíz pudieron volver a enderezarse más allá de haber tenido alguna pérdida en la soja. Las expectativas de productividad se encuentran por encima de la media. Con esto, se esperan uno 2.700 kilos de soja por hectárea, mientras que el maíz se esperan 7.600 kilos por hectárea.
En este sentido, las próximas lluvias serán decisivas para determinar cuanto rendirá cada cultivo, aunque las últimas precipitaciones ayudaron a alivianar el estrés que padecieron los cultivos por las olas de calor y la falta de lluvias.
El sector agropecuario pretende alcanzar una producción de 3 millones de toneladas de soja
El sector agropecuario apunta a volver a producir 3 millones de toneladas de soja, en un contexto de precios internacionales a la baja y tras un año donde las exportaciones del producto cayeron fuertemente por el impacto de la sequía.
De cara a 2024, el agro mantiene buenas expectativas y aspira a llegar a esa cifra, en momentos donde se espera entre 10 y 15% de crecimiento con respecto a la zafra pasada, en la que fueron sembradas 1,23 millones de hectáreas de acuerdo a los datos de Urupov.
Si bien los datos oficiales muestran que la superficie de la oleaginosa en Uruguay es de 1,06 millones de hectáreas, en el sector creen que ese número será mayor y puede llegar a 1,25 millones.
El director de la empresa agrícola Las Lechuzas y asesor en Durazno, Nicolás Naredo, manifestó a Revista Verde que la soja, tanto la de primera como la de segunda sembrada sobre colzas primaverales “son los cultivos que vienen mejor”.
En diálogo con el mismo medio, Diego Guigou, gerente de producción agrícola de ADP, admitió que el retraso en la siembra provoca un menor potencial de rendimiento, por lo que apunta a una mejora de la productividad.
“Si bien una parte importante del área de soja se sembró más tarde, las perspectivas de lluvias alientan a tener una buena productividad y será la que tendrá que pagar la baja de precios de los granos, que preocupa”, sostuvo Guigou.