Una de las principales autoras en los estudios sobre la confianza en las empresas modernas, Rachel Botsman, defiende la necesidad de desarrollar nuevas estrategias y estructuras que posibiliten la construcción de un entorno digital más transparente y seguro. Ella enfatiza que, al comprender y adaptarse a esta nueva dinámica, individuos, organizaciones y gobiernos pueden aprovechar las oportunidades de la era digital mientras mitigan sus desafíos.
Puede parecer utópico, pero la relación entre confianza e inteligencia artificial es compleja y multifacética, exigiendo de los líderes un enfoque que combine rigor ético, transparencia e innovación. Estudios como los de Deloitte y el MIT demuestran que la confianza es un elemento indispensable para la aceptación y el éxito de las tecnologías de IA. Así, invertir en políticas de gobernanza y en una comunicación clara no es solo una estrategia de mitigación de riesgos, sino también una oportunidad para transformar la percepción de los consumidores y posicionar a la organización como referente en innovación responsable.
En el escenario global, la investigación “Global AI Survey” realizada por Deloitte en 2022 indicó que el 73% de los líderes empresariales creen que las prácticas éticas y transparentes son esenciales para ganar y mantener la confianza de los consumidores. Según el informe, las organizaciones que invierten en gobernanza de datos y en la divulgación de sus procesos de toma de decisiones automatizados no solo logran reducir el escepticismo, sino que también amplían sus oportunidades de mercado. Este enfoque ético tiende a generar una ventaja competitiva, ya que los consumidores valoran a las empresas que demuestran compromiso con la responsabilidad social y la seguridad digital.
Otro estudio relevante, llevado a cabo por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), constató que el 67% de los ejecutivos consideran la transparencia de los algoritmos un factor crucial para el establecimiento de una relación de confianza con los clientes. La investigación, que abarcó empresas de diversos sectores, reveló que aquellas que adoptan procesos de auditoría interna y explican de manera clara cómo operan sus soluciones de IA presentan menores índices de resistencia por parte de los usuarios. La divulgación de las metodologías y de los criterios utilizados en los algoritmos no solo contribuye a la comprensión de los procesos automatizados, sino que también fortalece la imagen de una empresa comprometida con la innovación responsable.
En nuestro MBA de la Fundación Dom Cabral, esta temática es abordada, discutida y revisada en sus implicaciones para el liderazgo y la ética. Para los ejecutivos, la tarea de construir esta confianza pasa por la implementación de medidas que van desde la capacitación de los equipos hasta la creación de canales de comunicación que aclaren dudas y refuercen los compromisos con la ética. La transparencia en la divulgación de los criterios de funcionamiento de los algoritmos y la adopción de prácticas de auditoría interna son pasos fundamentales para mitigar los riesgos percibidos por los usuarios. De esta manera, la IA deja de ser vista como una amenaza o un misterio y se convierte en una herramienta de valor agregado, capaz de impulsar resultados y promover una cultura de innovación sostenible y éticamente responsable.
Este desafío también está en el centro de las investigaciones que estamos desarrollando en la FDC. ¡Creemos que esta es una temática de futuro y de construcción de Futuro!