Estanflación mexicana en riesgo de fomentar la informalidad

Dr. Jorge A. Lera Mejía.

Especialista en políticas públicas

El 22 de agosto, Rodrigo Rosales publicó un excelente artículo de opinión respaldado con datos oficiales, donde muestra que la economía mexicana (PIB) solo ha crecido 0.9 por ciento anual, siendo el peor resultado desde 2020, y la inflación subyacente hiló tres meses por arriba de 4%. https://stornia.com.mx/economia-global/2025/08/22/mexico-entre-sombras-pib-registra-su-peor-desempeno-desde-la-pandemia-e-inflacion-subyacente-sigue-renuente/

Sostenerse en estancamiento económico junto con inflación implica un alto riesgo de caer en un ciclo de “estanflación”, situación en la que se unen bajos o nulos crecimientos del PIB con incrementos sostenidos en los precios, haciendo que la economía se vuelva más difícil de estabilizar.

Uno de los principales efectos en el mercado laboral es el incremento del desempleo formal: las empresas, ante baja demanda y mayores costos por inflación, tienden a reducir contrataciones, despidos o disminución de horas laborales, lo que debilita la generación de empleos con protección social y prestaciones. Esto suele provocar una “transición” de trabajadores del empleo formal al sector informal, donde existen menos garantías y mayor vulnerabilidad. En este contexto, el empleo informal se incrementa no porque sea voluntario, sino por la falta de oportunidades en el mercado formal.

Además, la inflación erosiona el poder adquisitivo de la población, disminuye el consumo, aumenta la desigualdad y afecta la inversión y el ahorro, agudizando el estancamiento económico. Las políticas públicas resultan menos efectivas: subir tasas para controlar inflación puede estancar más la economía; fomentar crecimiento puede aumentar los precios.

Las políticas para combatir la estanflación y el desempleo en nuestro país, requieren una combinación y equilibrio entre varias estrategias económicas.

Por una parte, medidas monetarias con ajuste cauteloso de tasas de interés. Subir tasas ayuda a frenar la inflación, pero si es excesivo puede agravar el estancamiento y el desempleo. El Banco de México debe buscar el equilibrio para no frenar demasiado la actividad económica.

Por la parte monetaria, un control del crecimiento del dinero circulante (M1), evita un exceso de liquidez que impulse aún más los precios.

En relación a las políticas fiscales selectivas, un aumento eficiente del gasto público en sectores que promuevan la productividad y el empleo, como infraestructura, educación, salud y tecnología. Aquí el gobierno federal ha sido omiso y no ha atinado a incrementar el gasto público en activos fijos y bienes de capital.

También nos enfrentamos en requerimientos de reducir impuestos y fomentar estímulos orientados al sector construcción, a las pequeñas y medianas empresas (PyMes) y sectores agropecuarios, que tienen alta capacidad de generar empleo.

Redes de protección social focalizadas para grupos vulnerables, garantizando su acceso a bienes básicos sin caer en subsidios generalizados que distorsionen los precios.

En resumen:

La estanflación obstaculiza la creación de empleos formales y fomenta la economía informal por falta de alternativas reales.

Empeora la calidad de vida al aumentar desempleo, reducir poder adquisitivo y debilitar el sistema productivo.

Puede convertirse en un ciclo difícil de romper si no se aplican soluciones estructurales y de política pública eficientes.